Los niños comienzan a afirmar su independencia.
En un entorno Montessori preparado, pueden elegir actividades que favorecen la coordinación, el equilibrio y el lenguaje emergente.
Trabajamos vida práctica, orden y rutinas que les permiten desarrollar autonomía y seguridad.A través de la repetición consciente, fortalecen la concentración y el control del movimiento, bases esenciales para su desarrollo integral