En esta etapa acompañamos el desarrollo desde el movimiento libre y la estimulación sensorial consciente.
Respetamos los tiempos individuales de cada bebé, favoreciendo el gateo, la bipedestación y los primeros pasos sin intervenciones forzadas.
El ambiente está cuidadosamente preparado para estimular los sentidos a través de texturas, sonidos y materiales naturales.
Promovemos el apego seguro, la exploración autónoma y las primeras manifestaciones de comunicación, fortaleciendo la confianza y la seguridad emocional.